viernes, 22 de febrero de 2019

COSAS Y QUESOS.









Los ratones de mi casa
se han comprado una corbata
porque dicen que están hartos
de estar todo el día en bata…

Se la han puesto con un traje
y se han ido a buscar queso,
como yo no tengo gato
les despedí con un beso;
en mi casa se comían
el trigo que no tenía
y se arrascaban sus huesos
con aspecto de traviesos;
les puse un puente de plata
(ahí era yo el travieso),
y en un sentido hasta luego,
y, también en sentido ruego,
les dije con rostro tieso:
¡dejad de darme la lata!

Me había acostumbrado a ellos
por cojines y razones
que no alcanzo a comprender…
y más sabiendo que ahora
se ha puesto muy de moda
imponer el emprender…
¡qué trúhanes!
hace tiempo me perdieron el respeto;
siempre los veía campando
con Pinochos cuyo padre
nunca se llamó Geppeto.

No sé si aguardo o temo su regreso
sea de éxitos cargados
o de fracasos rendidos,
mi hospitalaria empatía
nunca calcula las pérdidas
y aunque he tapado agujeros
la puerta siempre está abierta;
mas puede ser que en buen uso
de su traje y su corbata
el queso que ellos consigan
les dé para emanciparse
y siempre que vengan a verme
nunca decidan quedarse.

Impersonem.


miércoles, 13 de febrero de 2019

COINCIDENCIAS Y FICCIONES





                                                                                                  Imagen de Wikipedia.

Pasó corriendo a mi lado
veloz como una centella,
en mi retina, grabada,
tengo su imagen bella;
el viento me trajo su aroma
y todos los caminos
que conducían a Roma
ahora me llevan a ella.

Impersonem.

domingo, 3 de febrero de 2019

Y LOS SUEÑOS...

                                                 Imagen obtenida en Wikipedia.
                                                                        El sueño del caballero o La vida es sueño
                                                                        cuadro del pintor barroco Antonio Pereda.
                                                                        expuesto en la Academia de S. Fernando (Madrid)


Soñar la vida, vivir los sueños.
Sembrar sonrisas en cada huerto.
Dejar las prisas en tiempo muerto
siendo los dueños de nuestro sino,
ya sea cerca o al quinto pino.
Dejar la merca y dar sin ruido.
Estar presentes y nunca huidos.
La vida es según la vemos;
a veces turbia, a veces bella.
Mirando al cielo, en vez de al dedo,
encontré la estrella que ilumina mi credo.
Hurgué en lo oculto, descorrí el velo,
y ahora sé en qué creo.

No añado nada a lo dicho por Calderón:
vida soñada de la cuna al nicho
y los sueños… sueños son.

Mas llegando a este reglón,
después de haber despertado,
¡qué me quiten lo soñado!

Impersonem