Se pasaba los días
esquivando las flechas
que le iba lanzando cupido,
hasta que un día
simulando un descuido
le alcanzaron de lleno,
y el amor absorbió el veneno
que poco a poco
le estaba matando...
ahora lleva el sol
reflejado en su cara
porque cada día amanece
lleno de alegría...
y la luna, cada noche,
ilumina su cama...
y él le canta a la vida.
Impersonem
que le iba lanzando cupido,
hasta que un día
simulando un descuido
le alcanzaron de lleno,
y el amor absorbió el veneno
que poco a poco
le estaba matando...
ahora lleva el sol
reflejado en su cara
porque cada día amanece
lleno de alegría...
y la luna, cada noche,
ilumina su cama...
y él le canta a la vida.
Impersonem

